Se va acercando el momento donde las cartas que hay sobre la mesa te piden una lectura sin temor.
Tres meses en la India no es nada. Tres meses acercándote, dando pasitos de elefante hacia una cultura tan diferente que te pide lo máximo de ti y te da lo máximo de ella... para lo bueno y para lo malo. Estar aquí es sentir el presente más que nunca. No hay un después si eres capaz de asimilar todo esto. Hay una plenitud increíble en el presente, una paz inmensa en el saber estar... en el chai...
Se acerca el momento de dar el golpe de pecho... y el momento de ser sincero/a y valiente en el caminar...
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